Saber sentir

He aprendido mucho en este vida:
He aprendido a esperar respuestas
donde no había preguntas.
He aprendido a negociar con Dios.
He aprendido a robar sólo por necesidad.
He aprendido a comer con las manos.
He aprendido a llorar por las malas palabras.
He aprendido a alegrarme cuando llueve.
He aprendido a escribir para no olvidarte.
He aprendido a dormir 6 horas o menos.
He aprendido a matar si es necesario.
He aprendido a morir si es oportuno.
He aprendido a rezar a un Dios que es Madre y también Padre.
He aprendido a caminar descalzo.
He aprendido a reírme con la muerte.
He aprendido a querer a desconocidos.
He aprendido a descansar sobre el suelo.
He aprendido a vivir cada instante
como si fuera el último.
He aprendido a sentir:
a vivir la vida sencilla, a amar, a llorar, a reír.
Te invito a esperar. Te invito a Sentir.
Te invito a parar, a respirar 10 veces, a no oír, a no hablar, a no mirar.
¿lo sientes cerca?
Saber oir

Llenas tu mundo de ruidos: no te interesa escuchar.
Prefieres no oír, no saber, no juzgar.
El ruido es cada vez más fuerte,
tu indiferencia es mayor.
El silencio es mi seguro, es mi vida,
es lo que nadie me quita.
Siento que mis botas no hacen ruido
y que mis pasos son silencios.
Hay momentos en los que callo por no hablar,
por no romper esa armonía del silencio.
Callo, para dejar pasar los susurros,
para entenderte algo más.
Cuando no hay nada más que decir,
sólo nos queda escuchar.
Oyes sus gritos, son cada vez más fuertes.
Oyes sus voces, son muchas más.
Oyes sus lágrimas, son más seguidas.
Oyes su risa, a lo lejos se esconde.
Oyes su vida, te interroga cada día.
Serás mudo mientras la injusticia me haga sordo.
Sé que le has oído ¿por qué no le contestas?
Jallalla nº 36

Fotografías y texto de la portada y de la contraportada





